→ El barítono Andrés Reyero y el pianista Pascual Encarnación interpretan por primera vez la obra compuesta en el París de febrero de 1945 por tres exiliados españoles en homenaje a Juan Negrín «con toda admiración y respeto»
→ El cantante confiesa su emoción como músico al ser «la mano de nieve» que hace sonar la partitura

De izquierda a derecha: Andrés Reyero, Pascual Encarnación, Claudia Guerra, la directora de la Casa de Colón, Carmen Gloria Rodríguez, Daniel León y el presidente de la Fundación Juan Negrín, José Medina.
Prensa- Fundacion Juan Negrín
Con el salón de actos de la Casa de Colón de Las Palmas de Gran Canaria lleno y emoción en el ambiente se estrenó por fin la canción “España peregrina (Canción del destierro)” tal y como la concibieron sus autores en circunstancias muy distintas en el París de febrero de 1945, para dedicala al todavía presidente del gobierno de la 2ª República española en el exilio, el canario Juan Negrín López «con toda admiración y respeto».
La obra original de Joaquín Grant, Francisco Gordo Gómez y Vicente Terradez Navarro permaneció muda durante décadas, archivada en el fondo documental del estadista hasta que la Fundación Juan Negrín decidió darle vida: primero sonó adaptada para violín y piano y esta noche del viernes 20 de enero de 2026 lo ha hecho en versión original a través de la voz del barítono Andrés Reyero y del pianista Pascual Encarnación, en el marco de un programa de música española en el que intervinieron además los músicos canarios Claudia Guerra y Daniel León, integrantes del dúo Opus 22.
La importante carga simbólica del estreno que tuvo lugar este viernes en la Casa de Colón fue señalada por Andrés Reyero justo antes de interpretar la pieza. El barítono confesó su emoción “como músicos” al convertirse en “la mano de nieve” que interpreta la obra en alusión a la rima de Gustavo Adolfo Bécquer musicada por Isaac Albéniz que acababan de interpretar.
El barítono se refirió a los autores de “España peregrina (Canción del destierro)” y al hecho de que en el momento de componerla los tres trabajaban para auxiliar a los refugiados españoles en Francia, personas que habían hecho “algo tan duro como abandonar su casa”.