HomeNoticiasNoticiasManuel Aznar Soler confiesa su “sorpresa y entusiasmo” ante la riqueza documental del Archivo Negrín

Manuel Aznar Soler confiesa su “sorpresa y entusiasmo” ante la riqueza documental del Archivo Negrín

→El mayor experto español en literatura del exilio encuentra en Las Palmas nuevos documentos sobre la Junta de Cultura Española que dirigió José Bergamín

Prensa/FJN

El mayor experto en literatura del exilio español del 39, el catedrático emérito de la Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) Manuel Aznar Soler (Valencia, 1951), manifiesta su “sorpresa y entusiasmo” ante la riqueza documental del Archivo Negrín.

”Qué lástima no vivir aquí (en Las Palmas), lo consultaría con mucha frecuencia, porque supongo que hay muchísimas sorpresas por descubrir”, afirma.

Aznar Soler ha aprovechado un viaje a Las Palmas de Gran Canaria este mes de octubre con motivo de su participación como ponente en el decimotercer Congreso Internacional Galdosiano para consultar el fondo documental de la Fundación Juan Negrín.

El catedrático emérito de Literatura Contemporánea y director  del Grupo de Estudios del Exilio Literario (GEXEL) es autor de numerosas publicaciones y, entre otras iniciativas, coordinó en 2017 en Valencia el 80 aniversario del 2º Encuentro de Escritores Antifascistas, al que asistió Carmen Negrín, nieta de Juan Negrín y presidenta de honor de la Fundación Juan Negrín.

El experto llegó al Archivo Negrín con dos objetivos: la Junta de Cultura Española, un organismo creado en 1939 en París y en cuya historia trabaja desde hace años; y la figura de la legendaria actriz María Casares (La Coruña, 1922- Francia, 1996), hija de Santiago Casares Quiroga, considerada la  sucesora de gran Margarita Xirgú (1888-1969) y un mito para el exilio republicano a la altura de Pablo Picasso o Pau Casals.

Manuel Aznar Soler literatura del exilio FJN Fundación Juan Negrín

 

 El profesor emérito de la UAB confiesa su fascinación por la artista – una muchacha exiliada que “se integra en una sociedad tan potente en lo cultural como la francesa y en poquísimos años se consagra como gran actriz”-, y su confianza en encontrar información en Las Palmas dada la estrecha amistad entre los Casares y los Negrín. 

La búsqueda tiene un resultado dispar. Si bien en el Archivo Negrín no hay documentos escritos sobre María Casares, aunque “sí muchísimas fotos que ella mandaba a Juan Negrín y a Feli, su compañera”; sobre la Junta de Cultura Española (JCE) los resultados superan las previsiones del experto.

“Venía con la convicción de que iba a encontrar cosas (sobre la Junta de Cultura Española), pero lo cierto es que todas las expectativas se han desbordado”.

El investigador se refiere a la abundante documentación oficial que se custodia en el fondo canario y en la que figuran los numerosos informes que los miembros de la directiva remiten a Negrín, responsable último del organismo como jefe del gobierno de la República en exilio, con cuyos fondos se financia.

La vida del organismo cultural  está marcada por la desunión desde el principio. “Es una historia ejemplar entre comillas, es decir, la desunión entre los intelectuales en el exilio ya empieza en el 39”, afirma Aznar Soler.

La Junta de Cultura Española se creó el 15 de marzo de 1939 en París con dos objetivos principales:  “sacar al máximo de artistas, escritores e intelectuales de los campos de concentración franceses” y pagar sus billetes para que pudieran exiliarse en América – principalmente en México-. 

El segundo objetivo se desarrolla en el país azteca, donde organiza actividades (la editorial Séneca y la revista “España peregrina» serían las más destacadas), porque “quiere ser la institución cultural unitaria y frentepopular, donde estén todos los escritores, artistas e intelectuales antifranquistas”. 

El papel del Archivo Negrín en la investigación que lleva a cabo el profesor es decisivo al aportar las distintas versiones de las personas que intervienen en la Junta, ya que todas ellas reportan a Negrín.

Así un trabajo “más modesto” se enriquece ahora con informes de Puche (el doctor José Puche Álvarez, delegado de Negrín en México y administrador allí de los fondos de la República); José Bergamín, que presidió la Junta  y tras la ruptura se quedó al frente de la editorial Séneca; el secretario, Juan Larrea, director de la revista “España peregrina”, Isabel Oyarzábal (ex embajadora de la República en Suecia), o el diplomático catalán Josep Carner.